miércoles, 9 de septiembre de 2009

Eduardo Chillida





Biografía y obras:

Eduardo Chillida Juantegui (San Sebastián, 10 de enero de 1924 – San Sebastián, 19 de agosto de 2002) fue un escultor español.

Nacido el 10 de enero de 1924 fue el tercer hijo de Pedro Chillida y Carmen Juantegui. A los 19 años de edad, en 1942, comienza sus estudios para preparar el ingreso a la Escuela Técnica Superior de Arquitectura en la Universidad Politécnica de Madrid. En pocos años decidió abandonar el ingreso a los estudios de Arquitectura para jugar al fútbol. Tras una fractura de rodilla cambió sus guantes de portero titular en la Real Sociedad de Fútbol por unas manos desnudas a la búsqueda de volúmenes, incitado por su vocación artística.

Fue más tarde cuando empezó a dibujar en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Durante este tiempo se familiariza con el dibujo al natural. Es en este momento cuando, según él mismo narró, decidió dibujar con la mano izquierda, siendo diestro, para evitar que la resolución figurativa estuviese definida por la habilidad física. Es en este momento en Madrid donde realiza sus primeras piezas escultóricas.

Se traslada posteriormente a París donde su obra, según diferentes críticos como Cosme de Barañano comienza a tomar cuerpo. Efectúa sus primeras esculturas en yeso, impresionado por la escultura griega arcaica del Museo del Louvre. En 1950 se casa con Pilar Belzunce en San Sebastián y juntos se trasladan a París, donde debutó en 1950 con la muestra Les Mains Eblouis. Comienza su amistad con el pintor Pablo Palazuelo. Es también en estos años cuando comienza su rivalidad con el temperamental escultor Jorge Oteiza. Ambos con una obra vinculada en la tradición constructivista, pese a trabajar cada uno con temáticas parcialmente diferentes -como explicó en difrentes libros y artículos el crítico de arte y arquitectura Juan Daniel Fullaondo, Jorge de Oteiza no dejó de acusar a Eduardo Chillida de plagiar sus obras, llegando a publicar en 1991 El libro de los plagios con fotografías de obras de Chillida junto a otras similares pero anteriores de Oteiza.

En 1951 nace el primero de sus ocho hijos y pronto la familia regresa definitivamente a San Sebastián. Chillida realiza su primera pieza en hierro, Ilarik, material que utilizará a lo largo de toda su vida.

Para Chillida "lo que es de uno es casi de nadie", por ello realizó numerosas obras públicas, así como esculturas, para museos de todo el mundo. Sus esculturas dialogan con el entorno, por lo que muchas de ellas son consideradas ya lugares emblemáticos para sus ciudadanos, como ocurre con el donostiarra El peine del viento que se abre al mar de San Sebastián y se ha convertido en lugar de visita obligada, o la Puerta de la Libertad y Topos V, del barrio gótico de Barcelona, Gure Aitaren Etxea (casa de nuestros padres) en Guernica, Elogio del Horizonte en el gijonés Cerro de Santa Catalina, o Monumento a la Tolerancia en el sevillano Muelle de la Sal, a orillas del Guadalquivir.

Pese a defender en diferentes encuentros y ponencias, la "multiplicación de los dueños de la obra, en lugar de los múltiples"; es decir la obra pública como mecanismo para garantizar un acceso a su obra en lugar de la realización de obras de arte en serie. Desde los años 80 la obra de Chillida sufrió un proceso de popularización que inundó el mercado del arte con series de grabados que, combinados con la gran profusión de logos para diferentes instituciones y acontecimientos, y carteles conmemorativos, fomentaron una lectura más compositiva que reflexiva de su trabajo. Así mismo su lenguaje fue motivo de recreaciones autorizadas por el propio autor; como la utilización de sus grafías por parte de la diseñadora de moda Ágatha Ruiz de la Prada presentada en un evento festivo en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía en 1995.

Eduardo Chillida se autodenominaba "un solitario, un solitario con Pili". Para que Chillida se dedicase al arte, su mujer Pili se ocupó de todos los asuntos. Fue, desde los 15 años, su mayor apoyo. Además de heredar el gusto por el arte, su mujer e hijos han participado en proyectos tan ambiciosos como el Museo Chillida-Leku y la montaña de Tindaya.

Uno de los aspectos más desconocidos del trabajo de Eduardo Chillida es su faceta como diseñador de interiores. Su trabajo en la residencia familiar del Monte Igueldo, propició una atmósfera de colores neutros, con sencillos muebles inspirados en la tradición popular vasca y en la muestra directa de buena parte de los elementos constructivos de la edificación. En la última parte de su vida, el propio Chillida constituyó el museo Chillida-Leku, inaugurado el año 2000 en el caserío de Zabalaga (municipio de Hernani, junto a San Sebastián), un hermoso caserío (construcción tradicional vasca) del siglo XVI, antigua yeguada militar, que Chillida reconstruye como si de una escultura se tratase. Zabalaga está rodeado de un gran jardín que hoy alberga la que es posiblemente la mayor colección de la obra del artista. Allí, gran parte de su obra puede disfrutarse al aire libre en un entorno mágico, a la medida de sus obras. La inauguración de Chillida-Leku contó con la presencia del escultor, ya enfermo, junto a los Reyes de España, Juan Carlos I y Sofía, el entonces presidente del gobierno José María Aznar y el entonces canciller alemán Gerhard Schröder. El 19 de agosto de 2002 falleció en su casa del Monte Igueldo en San Sebastián.

Bibliografía: Wikipedia














miércoles, 2 de septiembre de 2009

Giorgio de Chirico



Biografía y obras

Giorgio de Chirico (Volos, Grecia; 10 de julio de 1888 – Roma; 20 de noviembre de 1978) pintor italiano nacido en Grecia de padres italianos. De Chirico es reconocido entre otras cosas por haber fundado el movimiento artístico scuola metafisica.

Estudió arte en Atenas y Florencia, antes de mudarse a Alemania en 1906, donde ingresó a la Academia de Bellas Artes de Múnich. Allí entró en contacto con las obras de los filósofos Nietzsche y Arthur Schopenhauer, además de estudiar las obras de Arnold Böcklin y Max Klinger. Volvió a Italia en el verano de 1909 para pasar seis meses en Milán. A principios de 1910 se mudó a Florencia nuevamente, donde pintó "El enigma de una tarde de otoño", la primera de sus obras de la serie "Plaza metafísica", después de una experiencia personal en Piazza Santa Croce. En Florencia pintó también "El enigma del oráculo". Al año siguiente, De Chirico pasó algunos días en Turín, de camino a París, y quedó impresionado por lo que llamó "el aspecto metafísico de Turín" que se apreciaba en la arquitectura de sus arcadas y plazas. De Chirico vivió en Paris hasta su alistamiento en el ejército en mayo de 1915, durante la Primera Guerra Mundial.

Los cuadros que De Chirico realizó entre 1909 y 1914 son los que le han dado más reconocimiento. Este período se conoce como el período metafísico. Las obras destacan por las imágenes que evocan ambientes sombríos y abrumadores. A principios de este período, los modelos eran paisajes urbanos inspirados en las ciudades mediterráneas, aunque gradualmente, la atención del pintor se fue desplazando hacia estudios de cuartos atiborrados de objetos, a veces habitados por maniquíes.

Casi de inmediato, el escritor Guillaume Apollinaire alabó el trabajo de Chirico y lo ayudó a presentarlo al grupo que más tarde se dedicaría al surrealismo. Yves Tanguy escribió en 1922, que quedó tan impresionado al ver una obra de De Chirico en un aparador de una galería, que decidió en ese momento convertirse en artista, aún sin haber tocado un pincel en su vida. Otros artistas que han reconocido la influencia que han recibido de Giorgio de Chirico son Max Ernst, Salvador Dalí y René Magritte. Se considera a De Chirico una de las mayores influencias sobre el movimiento surrealista.

De Chirico abandonó posteriormente el estilo metafísico y realizó varias obras con un mayor realismo, las cuales tuvieron un éxito modesto. De Chirico también publicó una novela en 1925, llamada "Hebdómero, el Metafísico".

Bibliografía: Wikipedia
















miércoles, 26 de agosto de 2009

Joaquin Sorolla (1863 - 1923)




Biografía y obras

Joaquín Sorolla y Bastida (Valencia, 27 de febrero de 1863 - Cercedilla, 10 de agosto de 1923), fue un pintor y artista gráfico español impresionista. Fue uno de los pintores españoles más prolíficos, con más de 2.200 obras catalogadas.

Marina (1880) correspondiente a la primera etapa de Sorolla, cuando aún no había acabado su formación académica.

Cuando apenas contaba con 2 años de edad, fallecieron sus padres de una epidemia. Al quedar huérfanos, su hermana Eugenia y él, su tía Isabel, hermana de su madre, y su marido, de profesión cerrajero, los acogieron. Pasados los años intentaron enseñarle, en vano, el oficio de la cerrajería, advirtiendo pronto que su verdadera vocación era la pintura.

En 1874 empezó a estudiar en la Escuela Normal Superior donde le aconsejaron que también se matricularse en las clases nocturnas de dibujo en las Escuelas de Artesanos, en Valencia. En ésta última recibió, en 1879, una caja de pinturas y un diploma como premio «por su constante aplicación en el dibujo de figura». Ese mismo año, a la par que trabajaba en el taller de su tío, ingresó en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Carlos, en la que estudió junto a pintores como Manuel Matoses, Benlliure o Guadalajara.

Fue en la Academia de San Carlos donde conoció a otro alumno, Juan Antonio García, hermano de la que más tarde acabaría siendo su esposa, Clotilde García. En 1880 consiguió una Medalla de Plata por su obra Moro acechando la ocasión de su venganza en la exposición de la sociedad El Iris.

Defensa del Parque de Artillería de Monteleón, obra que le valdría una medalla de la Exposición Nacional, y donde Sorolla muestra los últimos momentos de Pedro Velarde.

Al acabar su formación, comenzó a enviar sus obras a concursos provinciales y exposiciones nacionales de bellas artes, como la de Madrid en mayo de 1881, donde presentó tres marinas valencianas que pasaron sin pena ni gloria pues no encajaban con la pintura oficial, de temática histórica y dramática. Al año siguiente, estudió la obra de Velázquez y otros autores en el Museo del Prado, etapa Realista, de la que era su profesor Gonzalo Salva. Por fin, en 1883, consiguió una medalla en la Exposición Regional de Valencia y, en 1884, alcanzó la gloria al conseguir la Medalla de Segunda Clase en la Exposición Nacional gracias a su obra Defensa del Parque de Artillería de Monteleón, obra melodramática y oscura hecha expresamente para la exposición; tal y como le dijo a un colega suyo: “Aquí, para darse a conocer y ganar medallas, hay que hacer muertos.”

Cosechó otro gran éxito en Valencia con su obra El crit del palleter sobre la Guerra de la Independencia. De esta manera, fue pensionado por la Diputación Provincial de Valencia para viajar a Roma donde, a la vez que trabajaba, conoció el arte clásico y renacentista, así como los grandes museos, contactando, además, con otros artistas.

Con su amigo el pintor Pedro Gil se desplazó a París durante el primer semestre de 1885, viviendo de cerca la pintura impresionista que produjo en él, ya de regreso en Roma, variaciones en su temática y estilo, llegando a pintar el cuadro religioso El entierro de Cristo, con el que no tuvo el éxito esperado, donde se introduce en el Naturalismo y toma contacto con las vanguardias europeas, destacando las obras de los pintores John Singer Sargent, Giovanni Boldini y Anders Leonard Zorn.

Trata de blancas (1894). El autor ha de adaptarse al realismo social, dominante en los certámenes de la época. Para ello, mantiene su temática costumbrista, siendo los títulos los que aportarán la denuncia social.

En 1888 contrajo matrimonio con Clotilde García en Valencia, pero vivirían un año más en Italia, esta vez en la localidad de Asís. En 1889 se instalaron en Madrid y, en apenas cinco años, Sorolla alcanzó cierta fama y prestigio como pintor. En 1894 viajó de nuevo a París, donde desarrolló el luminismo, que sería característico de su obra a partir de ahora. Comenzó a pintar al aire libre, dominando con maestría la luz y combinándola con escenas cotidianas y paisajísticas de la vida mediterránea. En obras como La vuelta de la pesca, La playa de Valencia o Triste herencia, describió el sentimiento que producía la visión del mar Mediterráneo, comunicando el esplendor de una mañana de playa con un colorido vibrante y un estilo suelto y vigoroso. Con Triste herencia recibió, en 1900, el Grand Prix en el certamen internacional de París. Además siguió con su pintura de denuncia social que tantos éxitos le había reportado en los últimos años con obras como Y aún dicen que el pescado es caro (1895).

Por aquel entonces, Valencia le nombró hijo predilecto y meritorio, y le fue dado su nombre a una calle. Tras muchos viajes por Europa, principalmente Inglaterra y Francia, celebró una exposición en París con más de medio millar de obras, que le dio un reconocimiento internacional inusitado, conociéndose su obra pictórica por toda Europa y América. Expuso su obra en Nueva York en 1909 y cosechó un éxito sin precedente alguno, con obras como Sol de tarde o Nadadores, entre muchas otras. También lo hizo, en 1911, en el Museo de Arte de San Luis y en el Art Institute de Chicago. En noviembre de ese mismo año, firmó un encargo para la Hispanic Society of America por el que realizaría catorce murales que decorarían las salas de la institución. Con esta obra, realizada entre 1913 y 1919 y de tres metros y medio de alto por setenta metros de largo, alzó un imborrable monumento a España, pues en ella se representaban escenas características de diversas provincias tanto españolas como portuguesas. Necesitó de casi todo 1912 para viajar por todo el territorio, realizando bocetos y trabajos de costumbres y paisajes. De esta obra destacan los óleos pintados en 1916 dedicados a niños y mujeres en las playas de Valencia, donde predomina la libertad de pincelada y la luz de su tierra. Algunos ejemplos son Madre e hija o Pescadora valenciana. También destacaba, fuera de esta temática, su inconmensurable lienzo Visión de España.

Niños en la playa, Museo del Prado.

Otra importante faceta suya fue la de retratista, de figuras importantes como fueron Juan Ramón Jiménez, el rey Alfonso XIII, Vicente Blasco Ibáñez, Ortega y Gasset, etc.

Patio de la casa Sorolla, Colección Carmen Thyssen-Bornemisza Madrid, 1917

También, en 1914, había sido nombrado académico y, cuando terminó los trabajos para la Hispanic Society, trabajó como profesor de composición y color en la Escuela de Bellas Artes de Madrid. Su pintura representó la aplicación directa del luminismo al paisaje y la figura, acercando por tanto esta tendencia a la sociedad de la época. Su principal discípulo, seguidor del luminismo, fue Teodoro Andreu.

En 1920, mientras pintaba el retrato de la señora Pérez de Ayala en el jardín de su casa en Madrid, padeció un ataque de hemiplejía que mermó drásticamente sus facultades físicas y mentales. Murió en su casa de Cercedilla el 10 de agosto de 1923.

Bibliografía: Wikipedia