martes 8 de diciembre de 2009

Rufino Tamayo




Biografía y obras:

Rufino Tamayo (25 de agosto de 1899 - 24 de junio de 1991). Destacado pintor mexicano, nació en Oaxaca, Oaxaca, México. Falleció en la Ciudad de México.

En la obra de Tamayo se refleja su fuerza racional, emocional, instintiva, física y erótica. Su producción expresa sus propios conceptos de México; nunca siguió la corriente de otros pintores mexicanos contemporáneos suyos cuya obra, identificada con diversas posturas políticas Tamayo no aceptó como propuesta: Diego Rivera, de abierta militancia comunista o trotskista y David Alfaro Siqueiros, comunista con posturas radicales, son ejemplo de aquello.

Muchas veces se ha criticado la postura político-ideológica de Tamayo sin embargo, decenas de documentos resguardados en importantes archivos públicos y privados de México, Estados Unidos y Europa lo muestran como a un artista identificado con el socialismo pero respetuoso de las particularidades del individuo.

Rufino Tamayo fue un artista siempre en búsqueda de nuevas técnicas. Junto con Lea Remba creó un nuevo tipo de técnica gráfica, conocida como mixografía; impresión sobre papel a la que se le añade profundidad y textura. Una de las mixografías más famosas de Tamayo es "Dos Personajes Atacados por Perros".

Sus pinturas y mixografías han sido expuestas en museos como The Philips Collection de Washington, DC y el Museo Guggenheim de Nueva York, Estados Unidos. En la Ciudad de México, el museo que tiene la colección más importante es el Museo de Arte Moderno en el Bosque de Chapultepec.

El museo que lleva su nombre Museo Tamayo Arte Contemporáneo está dedicado exclusivamente al arte contemporáneo y no expone su obra regularmente.

Fue Doctor Honoris Causa por la Universidad de Manila, en 1974; por la UNAM, en 1979; por la de Berkeley, en 1982; y por la Veracruzana, en 1991.

A los once años, Tamayo quedó huérfano de madre (Florentina Tamayo, era su nombre); pocos meses antes había fallecido su abuelo paterno, quien suplió la figura paterna, ya que el padre había abandonado el hogar hacia años. La familia materna protegió al niño y al poco tiempo, amparado por su tía Amalia, emprendió la aventura de dejar Oaxaca y trasladarse a la ciudad de México. Prácticamente Tamayo se había quedado solo. La imagen del padre (Manuel Arellanes), quien procreó varios hijos con diferentes mujeres, siempre lo contrarió. Esto explica el que, a tan corta edad, simbólicamente dispusiera que el padre también había muerto y, por decisión propia, Rufino del Carmen Arellanes Tamayo, en homenaje al recuerdo de la madre, pasó a ser Rufino Tamayo. En 1917, con su propia letra grande y clara, en su solicitud de ingreso a la Academia de San Carlos, el adolescente, comerciante de frutas y aspirante a pintor se reconfirmó como Rufino Tamayo. La voluntad y perseverancia de Tamayo se volcaron a comenzar su camino de artista, lo cual no le fue fácil: en San Carlos, los profesores lo consideraban un estudiante mediocre.

El profundo amor y arraigo a la vida que le significó la pintura le permitió establecer con ésta un compromiso indisoluble. En 1921 fue nombrado jefe del Departamento de Dibujo Etnográfico del Museo Nacional de Arqueología, donde comenzó a desarrollar un interés en el arte precolombino.

Tuvo su primera muestra individual en 1926, año en que viajó a Nueva York donde expuso en la Weyhe Gallery Rufino Tamayo: Painting, Watercolors, Drawings, and Woodcuts (Rufino Tamayo: pinturas, acuarelas, dibujos y grabados). Fue en Nueva York que comenzó a ser directamente influido por las obras que allí encontró de Matisse, Picasso y Braque, entre otros. De regreso en México, en 1928 fue profesor en la Escuela de Bellas Artes. Durante años, se desempeño como profesor de pintura en diversas escuelas de la Secretaría de Educación Pública.

Posteriormente residió catorce años en Estados Unidos, exponiendo y realizando diversos murales. También fue profesor en la Dalton School, donde fue maestro de Helen Frankenthaler.Se dio a conocer en Europa en la Bienal de Venecia de 1950.

Tras vivir en París, Tamayo retornó a México en 1960. En 1974 inauguró en la ciudad de Oaxaca el Museo Rufino Tamayo de arte Prehispánico, donando su enorme colección de arte prehispánico. En 1981, donó su colección de arte internacional a la nación, formando así el núcleo central de la colección del Museo Tamayo Arte Contemporáneo, en Ciudad de México.

Casado en 1934 con la pianista Olga Flores Zárate, el matrimonió duró hasta la muerte de él, mas no tuvieron hijos.

En la última entrevista que permitió a Miguel Ángel Avila, consideró que el no haber tenido hijos era una huella que había marcado profundamente su existencia, en su casa San Ángel pasó sus últimos tres años de su vida en la nostalgia de los hijos, buscó y compró el cuadro titulado "Niño", que era el busto en colores marrón de su primera época, pintado en su juventud, fue en esa época en que inició sus últimos trabajos, como el de La Familia, donde aparecen dos padres y un pequeño, cuadro que el entrevistador no sólo vio pintar, sino que colaboró con él, su último estudio en vida, fue tomado por el mismo periodista, una semana antes de su fallecimiento, pidió aparecer con su esposa Olga, y ella que siempre se mantuvo reticente en estos casos, aceptó posar con sus fieles acompañantes, dos perrillos que les fueron su única familia al final de su vida.

«Yo soy yo y mi circunstancia, pero si no la salvo a ella no me salvo yo», estableció Ortega y Gasset en Meditaciones del Quijote (1914); a partir de ese discernimiento desarrolló su filosofía. Leído en Latinoamérica con amplitud, Ortega y Gasset influyó grandemente en Tamayo, quien, desde joven y hasta el final de sus días, remarcó la importancia de percatarse de todo lo que gira en torno de la persona, así como comprometerse con el presente de lleno. Además de pintor notable, Tamayo observó gran compromiso social, lo que se confirma de distintas maneras: con los dos museos y los dos asilos que fundó en México; con muchas obras sociales realizadas en silencio; con la creación de la Bienal de pintura que lleva su nombre; con el apoyo a chicanos y mexicanos indocumentados en Los Ángeles. La lista es mucho más extensa y en cada uno de esos rubros está presente Olga Tamayo, su compañera. La vocación de servicio de ambos nació de su amor por México.

Víctima de bronconeumonía, Rufino Tamayo fue internado en el Instituto Nacional de Nutrición en Ciudad de México, donde después de caer en coma, falleció el 24 de junio de 1991. Sus restos fueron cremados y tras la muerte de su esposa en 1994, las cenizas de ambos fueron colocadas en un nicho del Museo Tamayo Arte Contemporáneo.

La obra de Tamayo evolucionó desde el uso de perspectiva lineal e influencias cubistas hasta desarrollar un estilo propio. Su trabajo goza de gran reconocimiento internacional y ha sido expuesto prácticamente en todo el orbe, incluyéndose en colecciones de museos con prestigio internacional. Sus murales también decoran los más diversos lugares como el edificio de la UNESCO en París.

El erotismo es un tema medular en la producción plástica de Rufino Tamayo, quien afirmaba que su obra no era erótica sino sensual, con lo que hacía alusión a la sofisticada comunicación espiritual que se funde entre quienes se atraen. Ponía énfasis al explicar que su obra no era erótica porque «el sexo puede ser mecánico y lo que yo busco —aclaraba—, es mostrar el sentimiento». Esto sin dejar de lado cuadros como el particularmente complejo "Desnudo blanco" (o "Desnudo en blanco") (1943) en el que la razón y los sentimientos se multiplican y revelan el celo íntimo de los dos personajes: una mujer en primer plano y atrás de ella una figura masculina difuminada; Eros y Tánatos desplegándose y penetrándose entre sí, como buscando ambos, trascender en el cuerpo que los contiene.

Conocida también es la entrañable relación que Tamayo tuvo hacia todo lo relacionado con el cosmos. A través de su obra queda de manifiesto cómo lo percibía: comunión de conocimiento, sensualidad, asombro e incluso temor ante lo desconocido. En gran cantidad de cuadros Tamayo plasmó elementos que hacen eco en aportaciones de la ciencia y la tecnología relacionadas con la exploración del Universo; son extensas las entrevistas en las que explicó su profunda expectativa sobre lo que sucedía en el cosmos. A veces, sus declaraciones fueron metafísicas: expandía su admiración por el espacio; en otras, hizo afirmaciones apuntaladas en hallazgos científicos que conjugaba con su forma de entender determinados hechos precisos. El discurso con que Tamayo ingresó al Colegio Nacional el 21 de mayo de 1991, aborda temas diversos que marcaron su vida. En alusión a cómo el ser humano debía volcarse al humanismo a fin de que los avances tecnológicos y científicos estén al servicio de la humanidad y no al contrario, manifestó: «Para mi, esta realidad ha sido clara desde el término de la Segunda Guerra Mundial, cuando se hizo evidente la urgencia de que los artistas reflexionáramos sobre las consecuencias de los cambios inherentes al inicio de una nueva era. El arte debe reflejar los cambios originados por la ciencia y el desarrollo tecnológico precisamente porque debe continuar su evolución y su evolución es la del hombre y sus problemas». Con aquella disertación, Rufino Tamayo, de 91 años y próximo a morir, plas una síntesis de la gran importancia que la ciencia y la tecnología tuvieron en su obra.

Bibliografía: Wikipedia





martes 1 de diciembre de 2009

David Alfaro Siqueiros




Biografía y obras:

(Chihuahua, 1898 - Cuernavaca, 1974) Pintor mexicano, figura máxima, junto a Diego Rivera y José Clemente Orozco, del muralismo mexicano. Tributaria de la estética expresionista y la retórica declamatoria que le exigía su radicalismo político, su pintura aunó la tradición popular mexicana con las preocupaciones del surrealismo y el expresionismo europeos.

En 1914, con apenas dieciséis años, se alistó en el ejército constitucionalista para luchar por la Revolución, una experiencia que le llevaría a descubrir "las masas trabajadoras, los obreros, campesinos, artesanos y los indígenas... (y sobre todo), las enormes tradiciones culturales de nuestro país, particularmente en lo que se refiere a las extraordinarias civilizaciones precolombinas."

Pero si importante fue la influencia de este hallazgo en años clave para su formación, no lo fue menos la huella que dejaron en él los tres años que pasó en Europa, hacia donde partió en 1919. La suma de ambas experiencias determinó por igual su pensamiento artístico, que cristalizó en el manifiesto que publicó en Barcelona en la revista Vida Americana en mayo de 1921, coincidiendo con los primeros encargos de Vasconcelos.

Sin embargo, pronto se deterioraron sus relaciones con el gobierno. Su afiliación al Partido Comunista de México, su decisiva participación en la fundación del Sindicato de artistas y de su periódico (El Machete), junto a la creciente oposición a la política oficial manifestada a través de sus artículos, hicieron que dejara de recibir encargos a partir de 1924 y que, al año siguiente, decidiera dedicarse exclusivamente a las actividades políticas.

Siqueiros reiniciaría su trayectoria artística en los años treinta, pero fue la militancia ideológica la que determinó el rumbo de su vida. En 1930, tras pasar varios meses en la cárcel por su participación en la manifestación del 1 de mayo, Siqueiros fue mandado al exilio interior en Taxco. En 1936 volvió a luchar, esta vez en la guerra civil española, al lado del ejército republicano. De 1940 a 1944 estuvo desterrado en Chile por su participación en el asesinato de Trosky y en 1960 fue encarcelado de nuevo acusado de promover la "disolución social". Cuando salió de la cárcel, cuatro años después, llevaba consigo las ideas de la que sería su última obra: Marcha de la Humanidad en América Latina hacia el cosmos.

Para Siqueiros socialismo revolucionario y modernidad tecnológica eran conceptos íntimamente relacionados. Estaba convencido de que la naturaleza revolucionaria del arte no dependía tan sólo del contenido de sus imágenes sino de la creación de un equivalente estético y tecnológico en consonancia con los contenidos. Toda su vida artística estuvo presidida por la voluntad de crear una pintura mural experimental e innovadora.

Siqueiros adaptaba sus composiciones a lo que él llamó la "arquitectura dinámica", basada en la construcción de composiciones en perspectiva poliangular. Para ello estudiaba cuidadosamente los posibles recorridos de los futuros espectadores en los lugares que albergarían sus murales y definía así los puntos focales de la composición. Siqueiros llegó a utilizar una cámara de cine para reproducir la visión de un espectador en movimiento y ajustar más eficazmente la composición a esa mirada dinámica.

Su anhelo por lograr la adecuación entre las técnicas pictóricas y la contemporaneidad tecnológica le llevó a crear en 1936 un Taller Experimental en Nueva York. Las prácticas del taller buscaban integrar la arquitectura, la pintura y la escultura con los métodos y materiales ofrecidos por la industria. Allí se experimentaba a partir de lo que Siqueiros denominaba "el accidente pictórico", esto es, la práctica de la improvisación mediante técnicas como el goteo de pintura y las texturas con arena. Los chorreones y salpicaduras dejadas caer sobre el lienzo, que luego pasarían a ser emblemáticas del expresionismo abstracto americano, fueron una práctica gestada en el taller de Siqueiros, al que asistieron Jackson Pollock y otros jóvenes que llegarían a formar la primera generación de artistas estadounidenses con un lenguaje propio.

El mural que realizó en la sede del Sindicato Mexicano de Electricistas (1939-1940, Ciudad de México) bajo el título Retrato de la burguesía, recoge el aprendizaje obtenido tras las investigaciones efectuadas a lo largo de toda la década de los treinta y constituye una de las obras murales más significativas del siglo XX. Siqueiros eligió para el mural la escalera principal del edificio.

La primera fase del proyecto, para el que contó con un equipo de ayudantes en el que figuraban artistas tan significativos como Josep Renau, consistió en un análisis del espacio arquitectónico. El objetivo era adecuar la composición de modo que las tres paredes y el techo quedaran integrados en una superficie pictórica continua. Para Siqueiros crear un campo visual dinámico y continuo, en sintonía con el del espectador que subiera o bajara la escalera, era tan importante como el tema representado.

Si en Retrato de la burguesía la utilización de la fotografía documental en el proceso de elaboración dota al mural de un inequívoco espíritu de contemporaneidad, en Nueva Democracia (1944, Palacio de Bellas Artes, Ciudad de México) Siqueiros construye un emblema intemporal del triunfo de la libertad. Aunque la pintura tenía 16 metros de longitud, para Siqueiros no era más que "un cuadro grande"; las únicas obras que, según él, merecían el nombre de murales eran las que se articulaban con la arquitectura.

La integración de todas las artes, que Siqueiros anheló a lo largo de toda su vida, pudo hacerse realidad en el proyecto que ocupó sus últimos años, el Polyforum Cultural Siqueiros (1967-1971, Ciudad de México). El edificio, concebido por el mismo Siqueiros, posee doce lados totalmente cubiertos por murales, cada uno con un tema diferente. En el techo abovedado del piso superior pintó Marcha de la humanidad en América Latina hacia el cosmos, para cuya contemplación los observadores se colocan sobre una estructura móvil que gira siguiendo el sentido narrativo de las imágenes y que permite al espectador "transitar" por el relato mientras un juego de luz y sonido hace más vívida la experiencia. Si bien la grandilocuencia del proyecto no alcanzó altos niveles estéticos, supuso un gran logro como empresa colectiva que aglutinó a un equipo enorme de técnicos y artistas a los que Siqueiros supo infundir el gran ideal de un arte tecnológica y socialmente revolucionario.

Bibliografía: www.biografiasyvidas.com










martes 24 de noviembre de 2009

Diego Rivera



Biografía y obras:

Diego María de la Concepción Juan Nepomuceno Estanislao de la Rivera y Barrientos Acosta y Rodríguez (Guanajuato; 8 de diciembre de 1886 — México, D. F.; 24 de noviembre de 1957) fue un destacado muralista mexicano de ideología comunista, famoso por plasmar obras de alto contenido social en edificios públicos. Es creador de diversos murales en distintos puntos del centro histórico de la Ciudad de México, así como en la Escuela Nacional de Agricultura de Chapingo, y en otras ciudades mexicanas como Cuernavaca y Acapulco, así también algunas otras del extranjero como San Francisco, Detroit y Nueva York.

Nació el 8 de diciembre de 1886 en la ciudad de Guanajuato, México, en una familia de judíos conversos, es decir, de judíos que se vieron obligados a convertirse al catolicismo (fue criado como católico, pero estaba consciente de su herencia judía). A partir de 1896 comienza a tomar clases nocturnas en la Academia de San Carlos de la capital mexicana, donde conoce al célebre paisajista José María Velasco. En 1905 recibe una pensión del Secretario de Educación, Justo Sierra y en 1907 recibe otra del entonces gobernador de Veracruz, Teodoro A. Dehesa Méndez, que le permite viajar a España a hacer estudios a obras como las de Goya, El Greco y Brueghel; e ingresar al taller de Eduardo Chicharro en Madrid. A partir de entonces y hasta mediados 1916 alterna su residencia entre México, Ecuador, Bolivia, Argentina, España y Francia, país en el cual tuvo los primeros contactos con las reuniones de artistas de Montparnasse, donde tuvo acercamientos con intelectuales y artistas a los cuales admiraba como fueron Alfonso Reyes Ochoa, Pablo Picasso y Ramón María del Valle-Inclán, consiguiendo el acercamiento con las nuevas corrientes que en Europa existían como el cubismo. Ese mismo año, en París, nace su primer hijo, Diego, fruto de su primer matrimonio con la pintora rusa Angelina Petrovna Belova mejor conocida como Angelina Beloff; sin embargo, el niño moriría al año siguiente. Hacia 1917, influenciado por las pinturas de Paul Cézanne, se introduce en el Postimpresionismo, logrando captar la atención con sus acabados y vivos colores, a diferencia de otros muralistas mexicanos.

Mural de Rivera mostrando la vida de los aztecas en el mercado de Tlatelolco. Palacio Nacional de Ciudad de México.

En 1919 nace una hija fruto de sus relaciones extramatrimoniales con Marievna Vorobieva-Stebelska, Marika Rivera y Vorobieva, a la que nunca reconocería pero sí sostendría económicamente. Hacia el año de 1920, y gracias al entonces embajador de México en Francia, Alberto J. Pani, Rivera abandonó el país y emprendió un viaje a Italia, donde comenzó el estudio del arte renacentista. Cuando Álvaro Obregón designó a José Vasconcelos como secretario de educación, Diego Rivera regresó a México para participar en las campañas emprendidas por Vasconcelos y en las cuales participó también con los muralistas mexicanos José Clemente Orozco, David Alfaro Siqueiros y Rufino Tamayo, así como con el artista francés Jean Charlot.

En enero de 1922, comenzo a pintar su primer mural, en el Anfiteatro Simón Bolívar de la escuela Preparatoria Nacional. La pintura de Rivera comienza a convertirse en un factor considerable y de influencia para el Movimiento Muralista Mexicano y Latinoamericano. En diciembre de ese mismo año se casa con Guadalupe Marín, también conocida como la "Gata Marín", quien le fue presentada por Julio Torri mientras hacía el mural del Anfiteatro Bolívar en la Universidad Nacional. Era una indígena mexicana de piel morena, larga cabellera negra y ojos verdes.

Con ella tiene dos hijas: Lupe, nacida en 1925 y Ruth, nacida en 1926. En septiembre de 1922 inicia el fresco en la Secretaría de Educación Pública. Se convierte también en el co-fundador de la Unión de Pintores, Escultores y Artistas Gráficos Revolucionarios. Para ese mismo año, se da uno de los acontecimientos que marcaría gran parte de la vida de Diego, su anexión al Partido Comunista Mexicano, uno de los grandes factores influyentes dentro de su pintura. También se le otorgan los permisos necesarios para comenzar con las pinturas y murales del Palacio de Cortés en Cuernavaca y en la Escuela Nacional de Agricultura, en Chapingo, así como en el Palacio Nacional de la Ciudad de México, donde de 1929 a 1935 creó un ciclo narrativo sobre la historia del país desde los tiempos de los aztecas hasta el siglo XX.

Hacia 1927, Rivera fue invitado a los festejos de los primeros diez años de las Revolución de Octubre en la Unión Soviética, por lo que parte hacia la Ciudad Rusa de Moscú. Tras su divorcio con Guadalupe Marín en 1928, contrajo terceras nupcias con la pintora Frida Kahlo en el año de 1929. Igualmente, este mismo año, fue expulsado del Partido Comunista Mexicano. Hacia 1930, fue invitado a los Estados Unidos para la realización de diversas obras, donde su temática comunista desataría importantes contradicciones, criticas y fricciones con los propietarios, el gobierno y la prensa estadounidense.

Las más destacadas pinturas de Rivera en aquel país se encuentran en el San Francisco Art Institute -Escuela de Arte de San Francisco- así como en el Instituto de Artes de Detroit.

Hacia 1933, se da uno de los sucesos más controvertidos en su vida. Cuando el industrial John D. Rockefeller Jr. contrata a Rivera para pintar un mural en el vestíbulo de entrada o "lobby" del edificio RCA en la ciudad de Nueva York. Este era el edificio principal de un conjunto de construcciones que se habría de denominar como "Rockefeller Center".

El edificio, situado en "Fifth Avenue", una de las avenidas más famosas, se posicionaba como uno de los emblemas más importantes del capitalismo. Diego Rivera, diseñó para esta ocasión, el mural denominado El hombre en el cruce de caminos o El hombre controlador del universo. Pero cuando Rivera se encontraba a punto de completarlo, incluyó un retrato de Lenin. La reacción de la prensa y la controversia que suscitó el retrato de Lenin, fue inmediata y vocífera.

Rockefeller, vio el retrato como insulto personal y mandó cubrir el mural y más tarde ordenó que fuera destruido. Rivera poco después regresó a México en 1934, donde pintó el mismo mural El hombre en el cruce de caminos" en el tercer piso del Palacio de Bellas Artes de México.

En 1936 solicita al presidente Lázaro Cárdenas del Río, el asilo político de León Trotsky en México que se concreta el año siguiente, recibiéndolo en la Casa Azul de Frida Kahlo. Para 1940 ya se había distanciado del célebre disidente ruso y se había divorciado de Frida Kahlo, volviéndose a casar con ella a finales de ese año.

Hacia 1946, pintó una de sus obras más importantes, Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central en el entonces recién construido Hotel del Prado de la Ciudad de México. También integra junto con José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros, la comisión de Pintura Mural del Instituto Nacional de Bellas Artes.

En 1950 ilustró Canto General de Pablo Neruda, en 1952 el mural denominado "La Universidad, la familia mexicana, la paz y la juventud deportista" del Estadio Olímpico Universitario (UNAM), en la ciudad de México y en 1955 ante la muerte de Frida Kahlo en junio del año anterior, se casó con Emma Hurtado y viajó a la Unión Soviética para ser intervenido quirúrgicamente. Falleció el 24 de noviembre de 1957 en Coyoacán, Ciudad de México y sus restos fueron colocados en la Rotonda de las Personas Ilustres, contraviniendo su última voluntad.

En el Mural que se encuentra en el Palacio de Gobierno, Diego Rivera pinta a sus esposas y amigos. Lupe Marín se encuentra pintada a un lado de Frida Kahlo.

Bibliografía: Wikipedia






martes 17 de noviembre de 2009

Édouard Manet


Biografía y obras:

Édouard Manet (23 de enero de 1832 - 30 de abril de 1883). Célebre pintor francés, uno de los iniciadores del impresionismo, nació en París el 23 de Enero de 1832, en una familia acomodada. Sus días escolares pasaron sin acontecimientos destacables y terminó su formación sin obtener la calificación necesaria para estudiar derecho, para decepción de su padre, que era magistrado. A los dieciseis años viajó a Río de Janeiro como marinero en prácticas, con intención de ingresar en pasando a su regreso, hacia 1850, casi seis años como alumno de Thomas Couture, un pintor muy estrecho de miras como profesor. Allí estuvo durante casi seis años y, al mismo tiempo, pudo copiar en el Louvre cuadros no sólo de Tiziano, Rembrandt y Velázquez, sino también de Goya, Delacroix, Courbet y Daumier. De Couture aprendió que para ser un gran maestro hay que escuchar las enseñanzas de los que lo han sido en el pasado, pero por desgracia, Couture era un antirrealista fanático y convencido. Enfurecido por las mofas que Manet hacía con respecto al Premio de Roma, Couture le dijo que nunca llegaría a ser otra cosa que el Théodore Rousseau de su época. Después de esto, Manet hizo su propia síntesis personal de la historia de la pintura y de lo que podía aprender viendo grabados japoneses. Y es que el pintor fue siempre un extraño ecléctico.

Desde 1853 hasta 1856 Manet se dedicó a viajar por Italia, los Países Bajos, Alemania y Austria, copiando a los grandes maestros.

El 28 de octubre de 1863 contrajo matrimonio con la pianista holandesa Suzanne Leenhoff, con la que mantenía relaciones desde 1850. A pesar de la boda, el que casi con seguridad era su hijo, León, nacido en 1852, siguió llevando el apellido de la madre, y pasando por hermano de ésta.

En agosto de 1865 emprendió un viaje por España, organizado por su amigo Zacharie Astruc, en el que descubrió la pintura barroca española, en particular a Velázquez, que tendrá una enorme influencia en su obra.

En 1867, aprovechando la afluencia de público que se preveía con motivo de la Exposición Universal, Manet y Courbet levantaron cada uno un pabellón en la Place de l'Alma, ante una de las entradas de la exposición, para exponer su propia obra. Con este fin le pidió a su madre, con quien vivían su familia y él desde hacía unos meses, que le adelantase 28305 francos de su herencia. En esta exposición, Manet vendía unos folletos impresos con un artículo publicado en L'Artiste en el que su amigo y admirador Èmile Zola hace una entusiasta defensa de su pintura. Además del texto, los folletos incluían un retrato de Manet por Bracquedemont y un aguafuerte de una de sus obras más polémicas, Olimpia. A pesar del dinero gastado y de la amplia publicidad que se hizo, su exposición individual, en la que se mostraban alrededor de cincuenta obras, no obtuvo éxito de ventas ni de crítica, y fue objeto de burlas y caricaturas en el periódico satírico L'Amusant.

Ese mismo año empezó a trabajar en una serie de pinturas de contenido político, que reflejaban la ejecución del emperador Maximiliano de México, entre ellas una litografía que fue prohibida por la censura a causa de las ideas republicanas del pintor. Poco después, Zola publica en La Tribune Française un artículo contra el censor. Otra de las pinturas de esta serie fue presentada al Salón en 1869; a pesar de la negativa a exponer el cuadro, Manet, que contiuaba buscando para su pintura el reconocimiento oficial, no retiró del certamen otra de sus obras, El balcón, que sí había sido admitida.

En 1869 tomó como discípula a Eva Gonzalès, hija de un conocido novelista, que le había sido presentada por un marchante de arte. La joven, que no carecía de talento, pero a la que le faltaba iniciativa, fue la única alumna de Manet, quien la retrató en 1870.

Al estallar la guerra franco-prusiana Manet, junto con otros impresionistas, fue movilizado. envió a su familia a Oloron.Ste.-Marie, en los Pirineos, y envió trece cuadros a Duret, entes de entrar como teniente al servicio de la Guardia Nacional durante el sitio de París.Tras la declaración del armisticio, en 1871, formó parte, junto con otros catorce pintores y diez escultores de la federación de artistas de la efímera Comuna de París.

En 1872 Durand-Ruel adquirió por 35000 francos veinticuatro obras de Manet y organizó la primera exposición de pintores impresionistas, que no tuvo éxito comercial. sin embargo, entre estos artistas iba surgiendo una conciencia de grupo que los llevaría a formar la Société Anonyme des artists para realizar exposiciones colectivas.

En esta época, en la que tiene mucha relación con Monet, empieza Manet a adoptar las técnicas impresionistas si bien rehusará participar en las exposiciones colectivas. en cambio, organiza una exposición de sus obras en su propio taller de la parisina calle de St. Petersboug, que gozó de bastante popularidad, rumoreándose en la época que había tenido unas 4000 visitas.

Hacia 1880, su salud empezó a deteriorarse a causa de un problema circulatorio crónico, que no mejoró a pesar de someterse a tratamientos de hidroterapia en Bellevue. En esta época fue reconocido su talento con una medalla de segunda clase concedida por el Salón, y fue nombrado también Caballero de la Legión de Honor.

El 20 de abril de 1883, a causa de su enfermedad, le fue amputada la pierna izquierda y, diez días más tarde falleció, a los 51 años de edad.

En febrero de 1884 se pusieron a la venta todas las obras de su taller en el Hôtel Drouot; a la venta acudieron los pintores impresionistas, que adquirieron muchas de las obras; se venieron 159 cuadros por un total de 116637 francos, quedando Olympia entre las obras que no fueron compradas.

De todos los artistas de su tiempo, Manet era quizás el más contradictorio. Aunque se le consideraba un personaje controvertido y rebelde,Manet se pasó casi toda su vida buscando la fama y la fortuna,y lo que quizás sea más importante, un pintor que ahora es aceptado como uno de los grandes solia mostrarse inseguro de su dirección artística y profundamente herido por las criticas hacia su obra.Tuvo que esperar al final de su vida para conseguir el éxito que su talento merecía.Pese a que se le considera el padre del Impresionismo, nunca fue un impresionista en el sentido estricto de la palabra. Por ejemplo, jamás expuso con el grupo y nunca dejó de acudir a los Salones oficiales, aunque le rechazaran. Afirmaba que "no tenía intención de acabar con los viejos métodos de pintura ni de crear otros nuevos".[1] Sus objetivos no eran compatibles con los de los impresionistas, por mucho que se respetaran mutuamente. La notoriedad de Manet, al menos en las etapas tempranas de su carrera, se debió más a los temas de sus cuadros, considerados escandalosos, que a la novedad de su estilo. No fue hasta mediados de la década de 1870 que empezó a utilizar técnicas impresionistas. En este sentido, Bownes se muestra bastante convincente al demostrar que, de joven, sin llegar a considerarse un innovador, Manet sí trataba de hacer algo nuevo: Buscaba crear un tipo libre de composición que estaría, sin embargo, tan herméticamente organizada en su superficie como los cuadros de Velázquez. El tono general de la obra de Manet no es el de un pintor radical del campo únicamente preocupado por el mundo visual. Él es un sofisticado habitante de la ciudad, un caballero que se ajusta en todo al concepto decimonónico de dandi: un observador distante, refinado, que contempla desde una elegante distancia el espectáculo que le rodea. Desde este punto de vista, Manet concluye el que será, sin duda, uno de sus cuadros más escandalosos, rechazado en el Salón de 1863 y expuesto en el de los Rechazados, Desayuno sobre la hierba.

En 1859 presentó por primera vez al Salón su Bebedor de absenta, un cuadro que permitía sin problemas adivinar su adoración por Frans Hals, pero que provocó una turbulenta reacción en el público y en el jurado, inexplicable sin duda para un Manet que durante toda su vida lo único que buscó fue el éxito dentro de la respetabilidad.

En los años sesenta, sin embargo, su pintura de tema español, tan de moda por entonces en Francia, fue bastante bien acogida y en 1861 el Salón acepta por primera vez un cuadro suyo, el Guitarrista español.

El reto lo planteaba una realidad contemporánea, los bañistas del Sena, y la escena estaba reformulada en el lenguaje de los viejos maestros (el cuadro está claramente inspirado en la Fiesta campestre del Giorgione), compitiendo con ellos y, al mismo tiempo, subrayando las diferencias. Las escenas con el tema del ocio en el campo estaban ya muy enraizadas en el arte occidental y abundaban tanto en las ilustraciones populares como en el arte académico, pero el cuadro de Manet pertenece a un orden distinto, desconcertante por la evidente inmediatez con que se enfrenta al espectador.

Este cuadro obtuvo la repulsa unánime del público y la crítica. Sólo lo aceptaron y comprendieron sus compañeros los jóvenes pintores del momento. Lo que escandalizó no fue el desnudo en sí, sino el modo de presentación con vestimentas modernas y un cuerpo femenino vulgar, lejos de la perfección. Los críticos de hoy dicen que con esta actitud "se hizo evidente la hipocresía moral de la época”.

Sin embargo, pese a la aparente unidad del grupo, cada figura es una entidad separada, absorta en su propia actitud o meditación, de manera que ningún tipo de conexión narrativa puede explicar el conjunto. Y esta sensación de ruptura hace que el cuadro parezca desintegrarse en una especie de collage de partes independientes que sólo por un instante se agrupan gracias a su parecido, prestado, con el orden renacentista.

Pero más escandalosa todavía fue la Olympia, pintada en 1863 pero no presentada al Salón hasta 1865, donde naturalmente fue rechazada. Entre las razones por las que este cuadro iba a resultar chocante no son las menos importantes el hecho no sólo de que es una clara parodia de una obra renacentista (la Venus de Urbino del Tiziano), sino también una flagrante descripción de los hábitos sexuales modernos.

Manet sustituye en él a una diosa veneciana del amor y la belleza por una refinada prostituta parisina. Pero lo que realmente desconcertó a los críticos de la época es que Manet no la sentimentaliza ni la idealiza, y Olimpia no parece ni avergonzada ni insatisfecha con su trabajo. No es una figura exótica o pintoresca. Es una mujer de carne y hueso, presentada con una iluminación deslumbrante y frontal, sobre la que el pintor muestra un perturbador distanciamiento que no le permite moralizar sobre ella.

Ambas obras entusiasmaron a los pintores más jóvenes por lo que suponían de observación directa de la vida contemporánea, por su naturalidad y por su emancipación técnica. Manet se convirtió así, casi sin quererlo, en el personaje principal del grupo que se reunía en el Café Guerbois, la cuna del Impresionismo.

En 1867, hacia la época de la Segunda Exposición Universal en París, Manet, muy desalentado por su mal recibimiento en el Salón oficial, decidió seguir el ejemplo de Courbet unos años antes y dispuso, con su propio dinero, un pabellón donde presentó cerca de cincuenta obras sin, desde luego, ningún éxito público.

En el prólogo del catálogo es muy probable que le ayudara su amigo el novelista Zola porque, de hecho, para su pintura durante toda la década de 1860, Manet contó con el apoyo escrito de Zola desde su puesto de crítico de arte para la revista semanal L'Evenement. Bajo estas circunstancias Manet pintó de él en 1867-68, un retrato a la vez extraño y programático.

Ningún pintor del grupo impresionista ha sido tan discutido como Manet. Para algunos, fue el pintor más puro que haya habido jamás, por completo indiferente ante los objetos que pintaba, salvo como excusas neutras para situar un contraste de líneas y sombras. Para otros, construyó simbólicos criptogramas en los que todo puede ser descifrado según una clave secreta, pero inteligible. Para algunos, Manet fue el primer pintor genuinamente moderno, que liberó al arte de sus miméticas tareas. Para otros, fue el último gran pintor de los viejos maestros, demasiado enraizado en una multitud de referencias histórico-artísticas.

Algunos creen todavía que fue un pintor de deficiente técnica, incapaz completamente de conseguir una coherencia espacial o compositiva. Otros piensan, por fin, que fueron precisamente estos "defectos" los que constituyeron su deliberada contribución a las drásticas y enormemente fructíferas transformaciones que introdujo en la estructura pictórica.

Bibliografía: Wikipedia






martes 10 de noviembre de 2009

Alexej Von Jawlensky


Biografía y obras:

Alexej von Jawlensky, en ruso Aleksei Georgievich Javlenski (Алексей Георгиевич Явленский) (Kuslowo, 13 de marzo de 1867 – Wiesbaden, 15 de marzo de 1941) fue un pintor expresionista ruso que desarrolló su carrera en Alemania. Fue miembro el grupo El jinete azul (Der Blaue Reiter).

Era el quinto hijo de una familia de origen aristocrático. A los diez años marchó con su familia a Moscú, donde recibió algunos años de instrucción militar. Su vocación para convertirse en pintor se desarrolló al visitar la Exposición mundial de Moscú en 1880. En 1896 se trasladó a Múnich donde conoció a los artistas también de origen ruso Vasili Kandinski y Marianne von Werefkin. En 1924 formó parte del grupo Los Cuatro Azules con los que realizó varias exposiciones en América y Alemania.

El estilo expresionista de Jawlensky se caracteriza por la sencillez de las formas además del tratamiento del color que recuerda el primitivo arte popular de Rusia. Tras la I Guerra Mundial abandonó los contrastes cromáticos y utilizó tonos oscuros y uniformes debido a la influencia del cubismo. Alguna de sus obras destacables son Paisaje de Murnau (1912) y Figuras místicas (1927).

Bibliografía: Wikipedia












martes 3 de noviembre de 2009

Henri Gervex



Biografía y obras:

Henri Gervex (París, 10 de diciembre de 1852 - 7 de junio de 1929) fue un pintor francés, que estudió con Alexandre Cabanel, Pierre-Nicolas Brisset y Eugène Fromentin.

Sus primeros trabajos pertenecen casi exclusivamente al género mitológico. Su Rolla de 1878, basada en un poema de Alfred de Musset, fue rechazada por el jurado del Salón de París por inmoral, al representar una escena de una prostituta desnuda después de tener relaciones sexuales con su cliente.

Más tarde, Gervex siguió las representaciones de la vida moderna y logró éxito con La Operación, una paráfrasis modernizada de la Lección de anatomía del Dr. Nicolaes Tulp de Rembrandt.

Recibió encargos importantes para pintar y decorar de los edificios públicos. Entre sus pinturas están la Distribución de Premios (1889) en el Palais de l'Industrie, La Coronación de Nicolás II, Los banquetes de los alcaldes (1900), y el retrato de grupo La République Française, y en las obras decorativas destacan, Salle des Fêtes at the hotel de yule, París, y los paneles decorativos pintados, junto con Blanchon, para la 19 división administrativa de París. También pintó, con Alfred Stevens, Panorama du Siècle (1889). En Luxemburgo pintó Sátiros jugando con un Bacchante, así como Los miembros del Jurado del Salón (1885).

Bibliografía: Wikipedia












martes 27 de octubre de 2009

Santiago Carbonell




Biografía y obras:

Santiago Carbonell es un artista español (1960), es un trotamundos. Ha vivido en su país, Ecuador y Estados Unidos. Ahora vive en la ciudad mexicana de Queretaro. Desde 1985 ha participado en exposiciones individuales y colectivas tanto como escultor como pintor.

En lo que se refiere a la pintura, Carbonell tuvo su punto de partida en el realismo del siglo XIX; hoy se mueve en el ámbito moderno del “fotorrealismo”, en el que alcanza un verdadero virtuosismo, sobre todo por la precisión y la exactitud de los detalles que pinta. Sus pinturas al óleo resaltan sobre la fina superficie del lino que emplea.

Sus desnudos cobran una vida muy intensa. Pero, más que pintar mujeres solas, parejas, autorretratos, Carbonell capta sus actitudes, sus estados de ánimo e incluso sus pensamientos.

En sus paisajes, en los que prescinde por completo de la figura humana, da vida, mediante luces y sombras, a las rocas, los cerros. Los espacios se amplían gracias a los ocres, tonalidades que se inclinan a un sutil dorado.

La obra de Carbonell se ha exhibido en Quito, Buenos Aires, Bruselas, Nueva York, Houston… En más de cinco ocasiones ha salido a subasta en las casas especializadas de Christie’s y Sotheby’s, ambas en la ciudad de Nueva York.

Bibliografía: Wikipedia